TRATO PERSONAL

En las últimas semanas, en mis conversaciones sociales de alguna manera mencionamos el tema del trato personal, o calor humano. Este contacto que mantenemos a lo largo de la vida.

Muchos de nosotros logramos tener éxito, por la capacidad que tenemos para estar con la gente, atraer a las personas y crear amistades, unos más que otros.

El ser humano necesita ser sociable, requiere ser atendido y querido, así también necesita querer a quienes les rodean. Nos gusta ser llamados por nuestro nombre, recibir una sonrisa, que nos escuchen mientras hablamos, y que nos otorguen una buena actitud.

Pero este trato personal, de alguna manera en algunos aspectos va desapareciendo. Actualmente, requerimos de un servicio y llamamos por teléfono para ser atendidos por un operador. Pero muchas veces sucede esto: Ring, Ring, Ring, Buenos Dias! Gracias por llamar a “x” Si necesita información sobre nuestros servicios marque 1, si desea reportar averias marque 2, conocer su balance marque 3, y por último te dicen, si necesita ayuda de un representante pulse 0. Por qué mi primera opción no es la del representante? Y en las compañias de telecomunicaciones es peor. Todos los reportes, solicitudes, reclamaciones, etc. logras hacerlo sin escuchar una persona que interactúe contigo. Menos mal que todavía puedes ir a las oficinas y ver rostros y personas que colaboren con lo que buscas.

Si en tu trabajo tienes la oportunidad de brindar un servicio, de tener un trato con las personas, sonríe, escúchale con atención; que sepa que es importante para tí ayudarle en lo que necesita, ser cortés. Dar las gracias no debe ser un acto de obligación. Leí en alguna parte que “dar las gracias es externar un sentimiento de gratitud y anunciar una disponibilidad para volver a servir.

El trato personal constituye las relaciones humanas en plena acción. Una buena y amable actitud-con sonrisa-ante la vida y ante los demás nos hará vivir mejor.

Anoche un amigo me decía ” Que vengas a cenar a mi negocio,  no es lo mismo, que mandes a comprar la cena aquí con alguien, aunque la consumas…”NO SABE IGUAL”.

Y tiene toooooooda la razón..