Por el término mosca conocemos popularmente a un tipo de insectos de la orden de los dípteros. Se trata del tipo de insectos voladores y forman parte de la mayoría de los ecosistemas que encontramos en la Tierra. Si hay algo que sorprende de las moscas, a parte de poseer uno de los ojos más complejos dentro de todo el mundo de los insectos, es su capacidad para mantenerse verticalmente en una pared e, incluso, boca abajo en un techo. Es quizá esta capacidad suya de aterrizar, girar o quedarse posadas en cualquier lugar que deseen lo que en muchas ocasiones las convierten en seres tremendamente molestos. ¿Cómo son capaces estos animales de desafiar de tal forma la ley de la gravedad? ¿Por qué no les supone ninguna dificultad mantenerse y desplazarse en estas “posiciones imposibles” sobre cualquier tipo de superficie? No son las moscas, sin embargo, los únicos insectos que pueden llevar a cabo tan extraordinarias acciones. Los investigadores han estudiado más de 300 especies de insectos que son capaces de caminar por los techos para darle una explicación a este hecho. Las pequeñas huellas pegajosas que dejan estos insectos a su paso sirven como clave para encontrar dicha explicación.
Las moscas poseen en el extremo de sus seis patas de extraordinaria fuerza de atracción una minúscula válvula que produce un líquido pegajoso. Esta sustancia sirve para mantener una fuerte adhesión con la superficie en la que se posan. Además, las patas presentan una especie de almohadillas repletas de diminutos pelos, llamadas pulvilli, que le proporcionan una amplia superficie para adherirse perfectamente. La adhesión que se produce, sin embargo, no es tan potente como para que las moscas puedan despegarse y moverse con facilidad cuando así lo deseen. Para conseguir despegarse, las moscas poseen diferentes técnicas: empujan, retuercen, y descascaran sus almohadillas hasta liberarse. Estas “herramientas” específicas que poseen, junto a su liviano peso, explican que sean capaces de contrarrestar la fuerza de la gravedad y se mantengan sujetas en la posición que deseen.

6 comments
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Noviembre 24, 2007 a 12:03 pm
unjubilado
Esos bichitos incluidas las moscas es que nunca han ido a la escuela y por ello no conocen la Ley de la Gravedad, cuando se enteren verás tú el porrazo que se pegan.
Saludos
Noviembre 24, 2007 a 11:00 pm
angie sandino
Muy interesante, aunque a decir verdad nunca me lo había preguntado!
Un besote!
Noviembre 26, 2007 a 2:30 am
Bon
Mensaje de prueba
Noviembre 26, 2007 a 2:35 am
Bon
Jjaja, sorry amiga, pero cada que me inspiro y te escribo un pergamino entero casi casi, al enviar me marca error, por eso esta vez quise cerciorarme (asi se escribe) mmm? en fin, interesante post sobre las moscas, aun asi… me chocan jiji.
Aprovecho para decirte que para nada me olvido de ti, a veces entro desde las compus de mi trabajo, aunque si reconozco que el cierre de año ha venido cargadito de trabajo y a veces las visitas tienen que ser mas breves, =(, aun asi, ya sabes que me encanta tu espacio y de hecho Demry quiero pedirte permiso para poner uno de tus escritos en mi blog con todo y tu link y todo, pero es que hay uno que bueno! me quita el aliento cada vez que lo leo. Bueno me avisas en mi pag si tengo luz verde. Te mando un besote, y nos leemos pronto.
Noviembre 26, 2007 a 3:32 am
diego
Mmmm… nunca lo habia preguntado, pero ahora lo se.
jajaja.
Gracias!
Noviembre 27, 2007 a 1:40 am
Mariana
¡Demry! Me encantó esta información. Te he de platicar que amo a los animales, sí… incluyendo a las moscas. Un día maté una y no me lo pude perdonar durante mucho tiempo… La complejidad dentro de cada ser vivo nunca deja de impresionarme.
¡Besos!
Mariana.