Diario

Metas renovadas

Llegué a este país con la idea de hacer un Posgrado de Comunicación Radial; sueño ahogado por una “lista mínima” de estudiantes que nunca se completó [dato que tuve cuando ya había tomado un avión hasta tierra argentina] y que me llevó a estudiar nuevamente las propuestas académicas de la Facultad de Periodismo de la Unlp.

No era difícil decidir cuál sería la segunda opción ya que al principio, hace unos largos meses mientras disfrutaba del calorcito en Santo Domingo, había visto la Especialización que hoy estoy cursando. Me gusta, y tiene mucho que ver conmigo, es cierto (y un montón de cosas más que podría agregar). Pero una cosa nada tiene que ver con la otra. Que hoy esté enamorada de la especialidad no significa que ignore las razones que realmente me arrastraron hasta Argentina.

Me resultan chistosas las presentaciones cuando iniciamos un seminario nuevo. La mayoría tiene discursos como:

“Hola, mi nombre es Patricia. Egresada de la carrera de Periodismo de esta casa, docente de secundaria de Literatura. Estoy cursando esta especialización porque trabajo como correctora para una editorial, y prácticamente hago el papel de editora. Y quise prepararme para poder estar a la altura de esta profesión y presentarla para que sea una posición formal que deba cubrir.” 

Como esa presentación hay unos 15 estudiantes que dicen lo mismo. Sólo cambiando el oficio de diseñador gráfico, traductora, comunicadora social, periodista, etc. Y estoy yo, que digo:

“Hola, mi nombre es Damaris, Publicista. En realidad vine a Argentina a hacer una maestría de comunicación radial, y cuando llegué me informaron que no la iban a impartir por falta de inscriptos (y en ese momento todo el mundo pone cara de pena) y nada, elegí esta opción. Y aquí estoy. Ya veremos”. Y sonrío.  

[En realidad no es tan grave- haha] De hecho, cuando por fin me presenté de esa manera, fue como al tercer día de clases, porque no podía presentarme y agregar “el interés genuino” en la especialización. No tenía una coartada que pareciera real, así que no tuve otra alternativa y decidí decir la verdad. Ante la pregunta ¿Qué te motivó a elegir esta especialización? Mi verdad: Estoy aquí por un error.

Para compensar estoy rastreando seminarios, charlas, talleres, y experiencias que me envuelvan en el mundo de la radio. Como me dijo un profesor: “para lograr estar a la altura del sacrificio”. Y si, para eso, y para no quedarle tan mal a la meta inicial, a quien le debo un poco de consideración, ya que logró que dejara todo y viniera hasta aquí.

La especialización de Edición Editorial, es quizás, eso que siempre quise hacer pero no lo decía. Imaginarme en el mundo de los libros, diarios, revistas. El manjar de la literatura y la cultura. Mi mundo ideal. (La parte más atractiva para mí, pero envuelve muchísimo más). Y que sin querer me ha tocado elegirlo, para quererlo, y disfrutarlo.

Revistas Orsai

“Hay grandes historias que empiezan así” – me dice un lindo argentino. Y probablemente tenga razón. O no. Lo importante aquí es que a esta altura las metas están replanteadas y muy claras. Y aunque no sé si sea necesario. Por las mañanas cuando me siento a tomar el café entre despierta y dormida pienso: Hoy me toca dar un paso más. Porque el tiempo que se va, no regresa. Y la frase “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” la debo hacer mía todos los días.

No vale la pena soñar y no hacer nada para lograr tus sueños.

Demry 😉

Anuncios